Los propósitos de año nuevo imprescindibles para tu empresa

Los propósitos de año nuevo imprescindibles para tu empresa

Hacer más deporte, llevar una vida saludable, pasar más tiempo con la familia o viajar al extranjero son algunos ejemplos de los propósitos de año nuevo más frecuentes. Pero en el ámbito empresarial, ¿es necesario plantearse también nuevos retos?, ¿cuáles son los objetivos que no pueden faltar en una organización para este 2019?

 

¿Por qué es importante hacer una lista de propósitos de año nuevo en la empresa?

Un propósito empresarial es la razón de ser de la empresa. Es aquello que te permite tener objetivos claros y realistas con respecto al devenir de la organización y determinar cuáles son las actividades esenciales y la estrategia a seguir. Se trata de partir de conocer qué es nuestra empresa para saber qué debería ser.

En cuanto a este propósito, está claro que debe ser algo prioritario en cualquier organización. Igualmente, debe transmitirse de la manera más clara posible para que trabajadores y clientes empaticen con este objetivo, aumentando el grado de compromiso y fidelización con la marca.

¿La clave? Saber trasladar el mensaje sobre cómo la empresa va a cambiar el mundo y, sobre todo, cómo va a mejorarlo. Normalmente, este propósito va enmarcado en un plan de acción enfocado a conseguirlo durante el año.

 

PONER EL CONTADOR DE TAREAS A CERO

Antes de comenzar con los propósitos de año nuevo, es necesario cerrar por completo el ejercicio anterior para no arrastrar tareas acumuladas que solo entorpecen el quehacer futuro. Para ello, es necesario revisar las finanzas del 2018, sanear las cuentas en la medida de lo posible y cerrar la contabilidad.

 

REVISAR LAS ESTRATEGIAS FRACASADAS

Si algo no te gusta cámbialo. Puede parecer una obviedad, pero simplemente con echar un vistazo a los errores cometidos durante el pasado año, puede servir para orientar el futuro y saber hacia dónde NO dirigir nuestros esfuerzos.

Por supuesto, esto no significa que debamos castigarnos por los fallos, sino que se trata de ser críticos, ser capaces de valorar lo que ha ido mal y proponer alternativas para que no vuelva a ocurrir.

 

DAR EL SALTO A LA TRANSFORMACIÓN DIGITAL

Tal y como afirman los estudios, casi la mitad de las empresas que no apuesten por la digitalización en los próximos cuatro años, verán su negocio llegar a su fin. Por este motivo, el proceso de transformación digital de cualquier organización se ha de convertir en uno de los propósitos principales de cara al 2019.

 

LA IMPORTANCIA DEL FEEDBACK EMPRESARIAL

¿Por qué es importante analizar y medir lo que hemos hecho en el último año? Llevar a cabo este proceso es una fuente de información de gran valor que puede marcar la hoja de ruta de cara al 2019. Tanto a nivel interno, como externo, ser conscientes de la repercusión de nuestras acciones puede ser vital para reiterarlas o abandonarlas para siempre.

 

BUSCAR NUEVAS OPORTUNIDADES DE NEGOCIO

“Las oportunidades están fuera de la zona de confort”. ¿Qué significa esto? En ocasiones, dar el salto y abrirse a nuevos mercados puede ser un buen propósito para comenzar el año. Un ejemplo de ello sería salir de un mercado local y exponerse a un mercado más nacional e incluso internacional.

 

APOSTAR POR LA RESPONSABILIDAD SOCIAL CORPORATIVA

2019 puede ser un buen momento para colaborar con iniciar un proceso de sostenibilidad, tomar medidas para convertirse en una empresa socialmente responsable o incluso plantear la posibilidad de optar a algún premio.

 

ACTUALIZAR LA IMAGEN CORPORATIVA

Si tu empresa cuenta con una larga trayectoria y aún no has optado por renovar tu imagen corporativa, puede ser un buen propósito para este 2019. Las nuevas generaciones pueden ver tu marca poco atractiva o considerar que se ha quedado obsoleta.

Para ello, no es necesario eliminar tu logo al completo. Simplemente puedes realizar algún cambio en la tonalidad del color o en las líneas de diseño.

 

IMPULSAR LA FORMACIÓN DE LOS EMPLEADOS

Las empresas suelen desestimar a menudo la importancia de la formación interna de sus trabajadores. No obstante, es de vital importancia mantenerse actualizado con las últimas innovaciones de cada sector para realizar el trabajo con la máxima eficacia posible.

A pesar de que incorporar una formación continua a la rutina de los empleados de una empresa puede parecer una pérdida de tiempo en un primer momento, las ventajas comienzan a verse a corto plazo. Ofrecer a los trabajadores la posibilidad de asistir a cursos, seminarios o programas formativos, genera un interés en su campo y ganas por continuar aprendiendo.

Y vosotros, ¿os atrevéis con alguno de estos propósitos para este nuevo año? En la Escuela de Negocios BBTS queremos ayudarte con tus retos para este nuevo año con una gran variedad de Programas Formativos ajustados a las necesidades de tu empresa.

¿Cómo será la naturaleza del trabajo en las próximas décadas?

¿Cómo será la naturaleza del trabajo en las próximas décadas?

Según el 2018 Global Talent Trends Study de la consultora Mercer, uno de cada cinco roles en las organizaciones dejará de existir en los próximos cinco años. De hecho, un informe elaborado recientemente por ManpowerGroup constata que un 24% de los directivos españoles declara tener dificultades para encontrar el talento adecuado a sus organizaciones.

¿Es ya la escasez de talento una realidad? ¿Nos encontramos a las puertas de un desempleo masivo? En 2020 se estima que habrá en nuestro país 1,9 millones de vacantes que no serán cubiertas por la falta de cualificación de los profesionales con los que contamos en este momento. Igualmente, los expertos analistas ya alertan de la necesidad de transformar la naturaleza del trabajo, pues de lo contrario el mundo se enfrentará a un desempleo masivo en 2050.

 

¿Cuáles son los motivos de la brecha laboral?

El problema principal parece encontrarse en la brecha existente entre formación y empleabilidad que, según los expertos, venimos arrastrando desde hace décadas. Según el IMD, España es el país de Europa occidental que menos ha conseguido adaptar su sistema educativo a las necesidades de su economía. Entonces, ¿necesitamos un modelo de docencia diferente?, o, ¿se trata de implantar políticas diferentes de reclutamiento de talento?

Hay un dato que parece claro. Nos enfrentamos a una creciente incongruencia entre lo que se enseña en las aulas y lo que mañana van a demandar las empresas. Múltiples estudios constatan que el 65% de los estudiantes de primaria trabajarán dentro de 10 o 15 años en profesiones que todavía no existen. Pero no olvidemos que no solo es un problema de conocimientos, sino también de habilidades y competencias.

 

La formación en nuevas habilidades y competencias

Es urgente un cambio radical de mentalidad que prepare el sistema educativo para las próximas décadas de disrupción laboral y tecnológica.  El sector educativo va a tener que trabajar mucho más cerca de las empresas para garantizar que se desarrollan programas y que éstos se actualizan continuamente para adecuarse a los futuros requisitos en materia de nuevos conocimientos y nuevas competencias.

A pesar de que pueda parecer un tanto paradójico, la irrupción de la tecnología está demandando una serie de habilidades, específicas del trato con las personas, cada vez más importantes: trabajo en equipo, liderazgo, capacidad de comunicación y habilidades sociales, saber trabajar en remoto, vocación por aprender, resilencia y polivalencia, orientación a resultados, capacidad de concentración, espíritu crítico, creatividad… Aunque por encima de todas ellas destacaría la pasión, la que podríamos definir como la condición humana más difícil de automatizar.

 

La automatización de puestos de trabajo

El empleo se crea y se destruye, pero, al igual que ocurre con la energía, sobre todo se transforma. A diferencia de otras épocas, la cuestión más importante ahora es la velocidad a la que se producen los cambios. Según cómo gestionemos esta transformación laboral, tendrá mayor o menor impacto en el futuro del empleo.

La anticipación será un factor determinante para comprender bien hacia dónde van las necesidades de empresas y trabajadores, y con ello construir las herramientas necesarias para que en los cambios nadie se quede por el camino. Por esta razón, es imprescindible poner el foco tanto en la mejora de la educación más temprana, en la formación para el empleo y en el aprendizaje permanente. Si esto se hace bien, sin ninguna duda, en el futuro no solo habrá más empleo, sino que habrá mejor empleo.

Los entornos que han promovido la innovación a través del uso de la tecnología, de la robótica, de la automatización, etc., al final resultan ser los más competitivos. Y lo son porque han podido gestionar mejor su productividad, y junto con ello, han podido no solo no destruir empleo, sino seguir creándolo y haciéndolo en mejores condiciones.

Innovar, por tanto, es entender la tecnología como un actor clave en la empresa, pero quienes innovan siempre serán las personas.

De hecho, la automatización de según qué procesos es lo que debe servir para mejorar la propuesta de valor de cara al cliente, mejorar las condiciones de trabajo de los empleados y volver a poner en el centro de las operaciones a las personas. De esta manera, junto con la tecnología, se podrá aprovechar y maximizar todo su talento profesional y personal.

En BBTS creemos y apostamos por un modelo de formación continua. Si quieres mejorar tus competencias y habilidades profesionales de cara al futuro, consulta nuestro Programa Superior de Estrategia y Desarrollo Directivo.

Cómo ser un buen líder entre Millenials

Cómo ser un buen líder entre Millenials

Nacidos entre 1981 y 1994, los Millenials o Generación Y  han sido los protagonistas del cambio.  Caracterizados por el desarrollo tecnológico vinculado al ocio y el consumismo, existen grandes diferencias culturales entre ellos y otras generaciones.

Este alto grado de diferenciación puede llegar a complicar la convivencia dentro del entorno laboral. Para facilitar la integración de ambas generaciones es imprescindible la existencia de una figura de liderazgo que sepa lidiar con estos perfiles.

 

¿Qué habilidades reconocen como un auténtico líder?

Para ser un buen líder entre millenials el primer paso es preguntarse qué tipo de valores o competencias son las que más valoran las personas que pertenecen a esta generación. Por lo general, se trata de un perfil que muestra un gran interés por las nuevas tecnologías y se informa sobre las modas en todos los sectores. Sin embargo, cuestiones de índole política o religiosa, pasan más desapercibidas entre su lista de preocupaciones.

 

La cuestión es: ¿cómo aprovechar este potencial para la creatividad y la innovación y orientarlo en favor de la empresa?

También conocidos como los “nativos digitales”, la mayoría de ellos han tenido acceso al mundo digital desde su infancia. Igualmente, han estado en contacto con ordenadores, internet o dispositivos móviles tanto en su vida académica como laboral.

En este sentido, el liderazgo debe estar orientado a potenciar estas capacidades relacionadas con el ámbito tecnológico e incluso a escuchar sus sugerencias.

En este mundo marcado por un carácter tecnológico y quizás un tanto impersonal, la creación de una relación más cercana con el trabajador será uno de los aspectos decisivos a la hora de ejercer el liderazgo. Igualmente, también será relevante crear un clima propicio para la comunicación entre los directivos y los empleados.

Además, la evolución de la tecnología ha derivado en el desarrollo de una generación acostumbrada a nuevos modelos de trabajo: teletrabajo, coworking, videoconferencias… Es muy importante que un líder sepa qué modelo de trabajo es el que mejor encaja con sus empleados y, sobre todo, lo que les impulsa a ser más productivos.

Otro aspecto que caracteriza a los millenials es una cierta inestabilidad profesional o tiempo de permanencia en la empresa. Este aspecto dificulta en cierta medida la labor del líder de trabajar el grado de implicación del empleado con la compañía. El directivo deberá saber cuáles son las motivaciones verdaderas del trabajador y guiarle para que llegue a conseguir sus metas propuestas.

En definitiva, la generación millennial está inmersa de lleno en el mundo laboral dispuesta a ser liderada por perfiles que sepan adaptarse a sus características y perspectivas actuales.

Si quieres mejorar tus habilidades directivas o trabajar el liderazgo con tu equipo, consulta nuestro Programa Enfocado de Fábrica de Líderes, donde trabajamos todas estas habilidades.

 

Competencias diferenciadoras de los Profesionales 4.0

Competencias diferenciadoras de los Profesionales 4.0

En los últimos años, la industria 4.0 apunta hacia una nueva metodología de trabajo en la que intervienen sistemas automatizados cada vez más inteligentes que implican cambios en:

– Los procesos de fabricación
– El uso de energías inteligentes
– Los modelos de negocio.

Para dar respuesta a estas necesidades cada vez es más necesario contar con profesionales que sean capaces de dirigir estos nuevos modelos empresariales y a la vez gestionar todos los cambios asociados a las nuevas tecnologías.

 

¿Cuáles son las competencias directivas que requiere este cambio?

Según un informe realizado por la consultora de marketing digital We Are Marketing, hay siete tipos de competencias que marcarán cómo deben ser los directivos 4.0:

  • Convertir a las marcas en personas. Las teorías del customer centric insisten continuamente en la importancia de la cercanía de las marcas con respecto a los clientes. Para ello, los directivos tienen dos caminos: formar a su equipo en una cultura de trabajo que potencie el trato cercano o apostar por las nuevas tecnologías como la Inteligencia Artificial para dar esta atención al cliente de manera automatizada siempre que lo necesite.

 

  • La importancia de la comunicación. Bajo esta misma premisa, se busca trabajar más en la comunicación interna a través de personas más comunicativas y sobre todo, más empáticas. El directivo 4.0 debe esforzarse por entender las necesidades y los cambios que se producen en su entorno para ser capaz de adelantarse a ellos. Igualmente, debe ser capaz de generar oportunidades de negocio ante lo que podrían ser amenazas.

 

  • Formación continua. En un entorno como en el actual en el que se crean miles de empleo y se reducen otros tantos, los altos cargos deben promover y comulgar con una actitud de aprendizaje continuo. ¿Por qué? La velocidad de estos cambios y la evolución y ventajas de las nuevas tecnologías marcan el ritmo a seguir en los entornos de trabajo. Este aspecto supone un reto muy estimulante para los nuevos profesionales, y también un eslabón que no puede faltar en la base de una empresa.

 

  • Trabajo en equipo y colaboración. A pesar de no ser una habilidad nueva del directivo 4.0, siempre es necesario remarcar la importancia de esta cualidad en el nuevo entorno. La hiperconectividad que viene dada por todos los nuevos canales de comunicación existentes, hoy en día, permite a los profesionales estar en contacto con todos los eslabones de la cadena de producción de una empresa. ¿Qué significa esta hiperconectividad? Ser capaces de lidiar con toda esta información, comunicarse con rangos inferiores y superiores y asegurarse de que todas las personas trabajan en sintonía con la misma información.

 

  • Altas dosis de creatividad. La industria actual apuesta por la introducción en el mercado de nuevos productos con el fin de sustituir aquellos que ya se han quedado obsoletos. Estos cambios ocurren a veces a una velocidad muy alarmante, lo cual obliga a que haya que reinventarse continuamente, ideando nuevas formas de sorprender al usuario. Por este motivo, competencias como la creatividad son altamente valoradas.

 

  • Liderazgo. La capacidad de gestionar una empresa y al equipo que la conforma es una competencia que se trabaja de manera continua. Directivos y altos cargos deben marcar el camino a seguir y también ser capaces de motivar a las personas que les acompañan en el camino.

 

  • Emprendimiento. Las características de la Industria 4.0 cuyo fundamento se basa en la automatización de los procesos a menudo difumina los modelos organizativos jerárquicos. Esto genera un modelo de negocio en el que el poder muchas veces tiende a repartirse de manera horizontal. Es aquí donde destacan las figuras emprendedoras que impulsarán las empresas hacia delante.

 

En definitiva, según este informe, destacan aspectos personales como la actitud, la motivación, el espíritu de equipo y la capacidad de liderar proyectos. Sin embargo, no debemos olvidar que a pesar de ser conformar todas ellas la prima para un directivo, siempre hay que contar con conocimientos y habilidades técnicas.

En BBTS creemos y apostamos por un modelo de formación continua. Si quieres mejorar tus habilidades directivas o trabajar el liderazgo con tu equipo, consulta nuestro Programa Superior de Estrategia y Desarrollo Directivo, donde trabajamos todas estas habilidades.

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