Sell in o Sell out,  ¿qué estrategia le conviene más a tu empresa?

Sell in o Sell out, ¿qué estrategia le conviene más a tu empresa?

La comercialización de un producto o servicio no siempre se lleva a cabo siguiendo el ejemplo clásico de vendedor a comprador. En algunas ocasiones, este proceso es más complejo y trasciende más allá de estas dos figuras implicadas en la venta.

De igual modo, garantizar el volumen de venta es uno de los objetivos más importantes de cualquier empresa.  A través de este volumen es como se logran las cifras de negocio tanto a nivel de rentabilidad como a nivel de mercado.

Las dos estrategias más conocidas para conseguir este volumen de ventas son las siguientes:

Sell In, que corresponde a la venta directa (ej: un comerciante local a un transeúnte)

Sell Out, que consiste en la venta del producto a un determinado cliente o socio comercial que, a su vez, será el responsable de vender ese mismo producto a otro cliente (ej: distribuidores)

A pesar de que ambas estrategias buscan garantizar esta cifra de volumen, como podemos ver, el destinatario en ambos casos es totalmente distinto. Por este motivo, es necesario dejar claros ambos conceptos antes de definir la estrategia más acertada.

 

Diferencias principales entre el sell in y el sell out

A continuación, analizaremos las diferencias y similitudes que existen entre estos dos conceptos:

Sell in

Como ya hemos mencionado el sell in hace referencia explícita a la venta directa. El centro del proceso de comercialización es el cliente o público objetivo, sin ninguna duda.

El producto o servicio es expuesto directamente a este público, y llega de manera directa a quien desea adquirirlo, sin ningún tipo de intermediario. Aspectos como el precio, la utilidad o ventajas del producto serán fundamentales a la hora de realizar la venta. ¿Lo más importante para el destinatario? Satisfacer una necesidad inmediata.

 

Sell out

En esta estrategia de venta aparece la figura de un nuevo agente, un segundo comprador de nuestro producto, o socio comercial. Esta figura será la encargada de vender nuestra mercancía al cliente final.

Como podéis ver, el modelo de venta está claro: no debes vender pensando en las necesidades de tu cliente directo (el distribuidor), sino en las de ese segundo comprador (el cliente final). En resumen, el sell out propone un modelo de venta en el que el objetivo de nuestro cliente directo es vender lo que nos ha comprado.

 

Sell in o sell out, ¿qué estrategia de venta le conviene más a tu negocio?

Es difícil establecer un patrón para determinar qué tipo de estrategia es más adecuada para una u otra empresa. Depende, en mayor medida, del negocio que tengamos, el nicho de mercado y el producto o servicio que se quiera comercializar.

Veamos un ejemplo para entender ambas estrategias de ventas:

Un pequeño comercio de barrio como puede ser una pescadería trabaja a diario el sell in, ya que a sus dueños les interesa la venta directa con las personas que visitan día a día su local.

No obstante, los proveedores de pescado de ese comercio llevan a cabo el sell out, es decir, ofrecen productos de primera mano y calidad para que la pescadería los comercialice y saque beneficio.

De este ejemplo se traduce lo siguiente: en el sell in, el foco está puesto directamente en el target concreto de un producto o servicio, en el sell out se abastece a distintos puntos de venta y su atención está centrada en el mercado o industria en general.

 

¿Qué beneficios o riesgos tenemos al desarrollar estas estrategias?

Es importante entender cuáles son los beneficios y riesgos al aplicar cada una de estas estrategias:

Beneficios del sell in

  • Cierre de resultados financieros de empresas para asegurar los objetivos en un plazo concreto.
  • Reducir la capacidad de compra del cliente bloqueando que adquiera otros productos debido a su poca liquidez.

 

Inconvenientes del sell in

  • Actúa directamente en la liquidez del cliente afectando a su salud financiera.
  • En ocasiones, es necesario plantearse vías complementarias para mover el stock y recurricumos al sell out.

 

Beneficios del sell out

  • Es una garantía total de que el producto sale de la tienda, ya sea al cliente final o al distribuidor
  • No impacta directamente en el flujo de caja del cliente o socio comercial.
  • Aumenta los niveles de prueba de la mercancía al ofrecer mejores ecuaciones de valor.

 

Inconvenientes del sell out

  • Requiere un nivel de inversión alto ya que debemos ser competitivos frente a la competencia y garantizar una fórmula de valor destacada para el comprador
  • Riesgo de generar una guerra de precios
  • Su ejecución es más compleja que en la estrategia de sell in ya que requiere de una planificación, negociación y ejecución, al existir la figura del distribuidor.

 

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Qué es un elevator pitch y cómo prepararlo en 4 pasos

Qué es un elevator pitch y cómo prepararlo en 4 pasos

El elevator pitch o elevator speech es la habilidad para transmitir la idea que da sentido a una empresa o proyecto en el menor tiempo posible. Este tipo de discurso hace referencia a una típica situación en la que, en lo que dura un viaje de ascensor (menos de dos minutos), debes ser capaz de despertar el interés de tu interlocutor por tu propuesta.

Ya sea a un grupo o a un individuo, la clave reside en expresar de manera concisa cuál es el punto fuerte tu empresa y generar interés sobre la misma para lograr una entrevista o reunión para más tarde.

La finalidad no es vender en ese preciso momento.

 

Claves para preparar un Elevator Pitch

Como ya hemos explicado, el elevator pitch consiste básicamente en trasladar la idea de nuestro proyecto en lo que dura un viaje de ascensor, en menos de 2 minutos. El tema de la duración es clave, ya que suele ser la mayor dificultad a la que nos enfrentamos a la hora de organizar nuestro discurso.

A continuación, os ofrecemos cuatro consejos eficaces para saber cómo preparar un elevator pitch:

Define las bases de tu proyecto o empresa:

Lo primero de todo que debes hacer es identificar quien es el público al que te diriges, es decir, a quién va dirigido tu producto o servicio.
En segundo lugar, es conveniente concretar el problema o necesidad que vas a cubrir con tu propuesta para finalmente lanzar tu solución.

 

Ten preparada una respuesta para las preguntas más frecuentes:

– Preséntate a ti mismo: describe quién eres y tu trayectoria hasta el momento. ¿Qué competencias te avalan para llevar a cabo tu proyecto?- Mercado en el que te vas a introducir: ¿Cómo es el nicho de mercado en el que te vas a establecer?
– Retorno de la inversión: ¿qué plazo tienes previsto para recuperar la inversión de capital?

 

Análisis de competencia:

Asegúrate de dejar bien claro qué es lo que te diferencia de tu competencia y cuál es el atractivo principal de tu proyecto. Es decir, ¿por qué van a invertir en ti y no en otro?, ¿por qué van a comprar tu producto y no el de tu competidor?

 

Explica tu modelo de negocio:

¿Cómo vas a ganar dinero? Y, sobre todo, ¿por qué vas a ganarlo? ¿En qué consiste el éxito de tu producto o servicio?

 

Cómo poner en práctica tu elevator pitch

Una vez tengas tu elevator pitch preparado, llegará la hora de ponerlo en práctica. Para ello, te sugerimos algunas recomendaciones de presentación que harán que sea un éxito:

El tiempo juega un papel fundamental

Como ya hemos explicado anteriormente, es fundamental que no te extiendas demasiado al presentar tu proyecto. Ensaya y ajusta tu discurso al tiempo que duraría un viaje en ascensor, y controla el cronómetro lo que haga falta.
Por supuesto, asegúrate de incluir toda la información fundamental y despertar el interés de interlocutor. Se trata de convencer con tu discurso, así que ten totalmente claros los puntos clave y la estructura en la que vas a contarlo. Recuerda, deja un pequeño margen de espontaneidad en tu discurso para mostrar naturalidad.

 

Se autocrítico y no insistas ante una respuesta negativa

No es conveniente insistir demasiado si ves que tu interlocutor se muestra reacio ante tu discurso. Muchas veces, los inversores no te darán un si a las primeras de cambio.
Debes tener paciencia y en caso de recibir muchas negativas, analizar tu elevator pitch e intentar averiguar por qué está fallando.

 

No abuses de las cifras

Lejos de resultar atractivo, no conviene abrumar a tu interlocutor con infinidad de cifras. No es el momento de entrar en detalles. Simplemente lanza alguna cifra concreta que consideres importante y que justifique tu proyecto pero sin abusar.
Por supuesto, no caigas en la tentación de “maquillar” tu proyecto con cifras exageradas, ya que generará desconfianza.

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Tipos de clientes según sus características y cómo tratarlos

Tipos de clientes según sus características y cómo tratarlos

Todos tenemos presentes el importante papel que juega la figura del cliente en nuestra empresa. Tanto en el momento presente, como en el futuro, el consumidor de nuestro producto es una de las claves fundamentales del éxito siempre y cuando consigamos:

-Por un lado, fidelizarlo y que se convierta en comprador recurrente.
-Por otro, que se convierta en prescriptor de nuestra marca.

Para lograr ambas situaciones, aspectos como la atención al cliente y ofrecer un servicio impecable al consumidor son imprescindibles. Para ello será necesario conocer lo mejor posible a nuestro target y saber cómo actuar con cada uno de ellos.

 

Los 6 tipos de cliente más habituales

El cliente y su psicología son el pilar de todos los éxitos comerciales. A continuación, enumeramos los seis modelos que deberías conocer si quieres progresar en tu empresa y crear mejores productos y servicios:

  • Desconfiados
  • Sobreinformados
  • Indecisos
  • Exigentes
  • Embajadores
  • Rutinarios

 

CLIENTE DESCONFIADO

En general, son personas muy escépticas y con tendencia a desconfiar de todo y de todos, por lo que a menudo ponen en entredicho los argumentos del vendedor. Esto provoca que deseen comprobar las cosas por sí mismas y prefieran ver los artículos de primera mano.

¿Cómo debemos tratar a un cliente desconfiado?

Nuestra recomendación a la hora de trabajar con este tipo de cliente es actuar con paciencia y perseverancia. Lo más aconsejable es ofrecer toda la información que esté en nuestra mano, mostrando una imagen de marca lo más transparente posible. Los testimonios de clientes satisfechos también pueden resultar bastante acertados, así como dejarle probar el producto, dos acciones que ayudarán a cerrar la venta con éxito.

 

CLIENTE SOBREINFORMADO

Este tipo de cliente surge como consecuencia del momento actual en el que consumidor puede llegar recibir una cantidad ilimitada de información sobre un determinado producto o servicio. Este perfil de usuario creerá que lo sabe todo sobre el tema en cuestión y tratará de llevárselo todo a su terreno, donde se sienten más confiado. Igualmente, tienden a infravalorar al comercial.

¿Cómo debemos tratar a un cliente sobreinformado?

Lo primero, es tener mucha paciencia. Es aconsejable darles la razón al principio en temas menores sobre los que el cliente demuestra haberse informado y que no afecte al cierre de la venta. De esta manera, se sentirán más confiados y se mostrarán más abiertos con el comercial.

 

CLIENTE INDECISO

A estos clientes les cuesta trabajo tomar decisiones y sopesan con cuidado todos los pros y contras a la hora de adquirir un producto. La seguridad es más importante que la rapidez por lo que necesitan tiempo. Normalmente contrastan precios y ventajas en distintos establecimientos y quieren que el vendedor resuelva sus dudas con interés.

¿Cómo debemos tratar a un cliente indeciso?

Lo más recomendable es hablarles con seguridad y firmeza, y finalmente ayudarles a tomar la decisión con paciencia. Algo que suele funcionar consiste en ofrecerles ejemplos de personas con dudas y que después se decidieron con acierto.

 

CLIENTE EXIGENTE

Este tipo de cliente es frecuente en casi cualquier tipo de ámbito. No tienen por qué suponer un inconveniente, simplemente demandan ciertas condiciones o características lógicas cuando compras un producto o servicio. En muchas ocasiones, los clientes más transigentes suelen pasarlo por alto por pereza o por falta de tiempo.

¿Cómo debemos tratar a un cliente exigente?

En caso de que pidan algo imposible o que no está dentro del contrato de compra del producto o servicio, deberemos hacérselo entender de la manera más educada posible.

 

CLIENTE EMBAJADOR

Este tipo de cliente es sin duda el más interesante y beneficioso para tu empresa. Un cliente embajador es aquel que ha comprado tu producto y servicio y está tan satisfecho con la compra que realiza una difusión positiva de su experiencia con la marca. Depende del tipo de cliente y de lo influyente que sea para tu target, esto puede suponer un aumento en las ventas exponencial.

¿Cómo debemos tratar a un cliente embajador?

Lógicamente, el cliente prescriptor de tu marca debe tener un trato prioritario respecto al resto de tus usuarios. Por supuesto, esto no quiere decir que al resto les trates peor, sino que esta labor de embajador puede ser recompensada con acciones como: descuentos, regalos… etc. Se trata, en definitiva, de fidelizar al cliente para conseguir que continúe su labor de embajador de marca.

 

CLIENTE RUTINARIO

Este tipo de personas son más conservadoras y se muestran reacias ante los cambios o novedades. A la hora de adquirir productos buscan mantener siempre los mismos o se interesan solo por aquellos que ya son conocidos o aprobados por los demás.

¿Cómo debemos tratar a un cliente rutinario?

Si tu target responde a este tipo de cliente lo más adecuado para llegar a ellos es presentarles los nuevos productos como la mejora de un producto clásico y procurando no mostrárselos de forma que parezca algo totalmente novedoso.

 

Estos tipos de clientes según sus características suelen ser los más frecuentes entre los que puedes encontrarte en tu día a día. Sin embargo, puede ocurrir que te encuentres con algún perfil de usuario que, por su personalidad, se aleje de esta tipología.

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Cómo saber si tu Propuesta de Valor sigue siendo competitiva

Cómo saber si tu Propuesta de Valor sigue siendo competitiva

En los últimos años hemos visto como algunas compañías disruptivas han cambiado la manera de hacer las cosas. Modelos de negocio como Airbn, el cual ha supuesto una gran amenaza para el sector hotelero, o el caso de Netflix y su propuesta de televisión a la carta han cambiado sectores que habían permanecido inamovibles durante algunos años.

Por este motivo, os preguntamos: ¿qué os hace pensar que vuestro modelo de negocio no va a cambiar?  La Propuesta de Valor de una empresa no permanece ajena a los cambios sociales y económicos, si no que se ve afectada por el ritmo al que evoluciona la sociedad. Incluso hay veces que es necesario transformar la propuesta completamente.

Igualmente, debemos tener en cuenta que la Propuesta de Valor que lanzamos a nuestros clientes no se compone únicamente por el producto servicio que ofrecemos. Esta propuesta incluye más cosas: la marca, la comunicación, los canales, las personas… todo un conglomerado de factores que hacen que se decanten por nosotros.

 

Cinco aspectos que vigilar de nuestra Propuesta de Valor

Aquellos que se adecuan a las tendencias y necesidades del cliente, son los que se adelantan y toman ventaja en el mercado, como los ejemplos que hemos visto anteriormente. Frente a este hecho, ¿qué pueden hacer las empresas para no verse desbancadas? Lo primero de todo, es permanecer alerta ante los cambios que puedan ocurrir en el mercado y que puedan hacer que nuestro producto pierda valor. Para ello, hay algunos aspectos que es necesario vigilar de forma continua:

 

Nuestro nicho de mercado

Desde la evolución demográfica de nuestros clientes, hasta los cambios más concretos en sus necesidades, características, hobbies…  debemos analizar cuál es la posición actual y futura de nuestros consumidores. Por ejemplo, deberemos fijarnos en cómo evoluciona su capacidad adquisitiva, cuáles son sus prioridades en la vida, qué valores destacan… Dentro de este nicho de mercado, también hay que tener en cuenta los distintos tipos de generaciones existentes: un millenial actúa, se comunica y tiene unas necesidades diferentes a los que se denominan generación Z.

 

El precio del producto

Hablamos del coste que nuestros clientes están dispuestos a asumir por adquirir nuestro producto o servicio. Al igual que la sociedad evoluciona, también lo hace el valor de los productos que consumimos y el valor monetario que concedemos a los mismos. Servicios como la televisión de pago que antes considerábamos un gasto elevado, ahora se puede obtener por un precio bastante menor, con lo cual su valor ha decrecido. Por otro lado, el dinero que la gente decide destinar a ciertos productos, a menudo no se corresponde con su nivel de renta, sino más bien con su estilo de vida o aspiraciones sociales.

 

La Experiencia del Cliente

Incluso el mejor de los productos, acompañado de un mal servicio al cliente o un manual de instrucciones inteligible hace que se convierta en una mala experiencia. Esta problemática hace que el cliente acabe decantándose por un producto peor en calidad, pero con mejor atención al consumidor.

Muchas veces ocurre que el servicio de atención al cliente de una empresa no está diseñado para satisfacer al cliente, sino para cubrir necesidades internas.

 

Observa los canales de distribución

A través de nuestro canal de distribución podemos averiguar si los clientes demandan otras cosas, u otras necesidades y conocer las tendencias de mercado. De hecho, también es recomendable observar lo que ocurre en los canales de distribución de la competencia, así como acercarse a nuestro cliente y verlo en directo.

 

Vigila la competencia

Solo con saber los precios que maneja la competencia, tanto si son mejores como peores, no basta. Lo importante es saber cómo añade valor, o incluso cómo lo ha perdido, lo cual nos hará estar alerta. Igualmente es recomendable estar al tanto de lo que ocurre en otros sectores cercanos al nuestro o extrapolar acciones y estrategias que vemos efectivas en los ámbitos más alejados.

Seguramente haya otros aspectos de los que también haya que estar al tanto dependiendo de cada sector: ciclos tecnológicos, tendencias de mercado, movimientos en bolsa. Lo más aconsejable es hacer este ejercicio de “vigilancia” de forma periódica y no como una reacción a un acontecimiento no previsto como puede ser una caída en las ventas, la aparición de un competidor fuerte o la pérdida de un cliente.

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¿Qué es lo que más preocupa al consumidor de una marca?

¿Qué es lo que más preocupa al consumidor de una marca?

Uno de los principales debates generados durante la ‘Advertising Week’ o ‘Semana de la Publicidad’ celebrada el pasado mes en Nueva York ha girado en torno al esfuerzo de las marcas por ganarse la confianza del consumidor. Según han confirmado las más importantes agencias de publicidad a nivel mundial, este es uno de los factores que más preocupa y también uno de los retos pendientes.

Como todos sabemos, resulta muy complicado crear una relación de confianza entre el cliente y la marca en el contexto actual. Este desafío ha resultado especialmente difícil en los últimos años debido a sucesos como el auge de las noticias falsas, el gran avance de tecnologías como el Big Data, etc. Pero lo que está claro es que el consumidor demanda información constante y actualizada, pero veraz.

 

La experiencia del usuario, clave de confianza

Una de las soluciones más comentadas durante la celebración del evento ha sido la importancia de la experiencia de los usuarios con las marcas. Los comentarios reflejados en webs y redes sociales pueden llegar a ser la mejor forma de solucionar este problema de confianza.

Empresas como American Express ya apuestan por depositar la confianza del usuario en el ‘boca a boca’ tradicional a través de la difusión pública de su experiencia con la marca. Esta estrategia cumple una doble función. Por un lado, convierte a los clientes en prescriptores de la marca que condicionarán en gran medida la compra de un potencial consumidor. Por otro lado, pueden llegar a marcar la hoja de ruta en cuanto a la mejora del producto, gracias a los comentarios negativos o críticos.

En este contexto, hay un hecho que parece claro: en plena era digital, ninguna marca debería optar por perder la confianza de sus clientes al desaparecer de las redes y canales sociales. Es más, la apuesta y el gasto en el marketing y publicidad de la empresa es ya indiscutible.

 

La seguridad y la privacidad de los datos, las dos preocupaciones

Según el último estudio elaborado por FleishmanHillard Fishburn, una de las agencias más conocidas del Reino Unido, la seguridad y la privacidad de los datos son los dos temas que más preocupan a los consumidores.

Estos dos indicadores son la consecuencia de lo que comentábamos anteriormente sobre cómo algunas marcas de elevada notoriedad se han visto implicadas en asuntos relacionados con filtraciones en la seguridad. De hecho, en los últimos cinco años el deseo de los consumidores ha cambiado de tal manera que las empresas han empezado a poner el foco en estos dos aspectos, en lugar de centrarse en temas como la sostenibilidad o la diversidad.

Otra de las conclusiones del estudio es el de la sobreinformación de los consumidores, los cuales son realmente inteligentes y tienen un acceso a la información con el que no contaban en décadas anteriores. Esta sobreinformación les hace ser mucho más conscientes en el momento actual de todo lo que sucede a su alrededor.

En este sentido, pueden detectar el nivel de sinceridad de una empresa o ser capaces de identificar cuando una marca debería estar hablando sobre un tema que consideran relevante para ellos.

En definitiva, adoptar una política de transparencia y honestidad es el pilar fundamental a la hora de superar el escepticismo del consumidor, así como centrarse en los temas que realmente le interesan.

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Cómo debe ser tu perfil de Linkedin para alcanzar el nivel estelar

Cómo debe ser tu perfil de Linkedin para alcanzar el nivel estelar

LinkedIn, la red social por excelencia del networking y marca personal cuenta actualmente con más de 10 millones de usuarios en nuestro país. Considerado como uno de los mejores canales digitales para conseguir un empleo o cambiar el actual, permite acceder a un mercado de oportunidades laborales a nivel mundial. Igualmente, para las empresas supone una herramienta eficaz de búsqueda de candidatos.

En cuanto a las cifras que ya cosecha esta red social, a día de hoy la plataforma alcanza los 575 millones de usuarios repartidos por todo el mundo. Atendiendo al perfil de usuarios, según el Estudio Anual de Redes Sociales elaborado por IAB Spain y Elogia, la media de edad ronda los 40 años.

Lógicamente, y coincidiendo con la inmersión de la población en el mercado laboral, el tramo de 31 a 45 años es el que más usa LinkedIn, componiendo así un 45% del total. Los más jóvenes, de 16 a 30 años, suponen el 24% de los usuarios, y el 30% restante corresponde a los adultos de 46 a 65 años.

Si nos fijamos en las generaciones usuarias de esta herramienta, las anteriores a los Millenials ocupan el 56% de la base de usuarios. En cambio, la última generación denominada Z aún se muestra un tanto reticente a utilizar los servicios de esta plataforma debido a su edad temprana, por lo que apenas alcanza el 4% del volumen total de usuarios.

 

Las 5 claves para sacar provecho a LinkedIn

Un primer vistazo a tu perfil: titular, extracto y foto

Al igual que en distintos momentos de la vida cotidiana, LinkedIn es una red social donde la primera impresión importa en grado sumo. Y por ello,  debemos aprovechar la oportunidad de ofrecer nuestra mejor presentación. Tanto si estamos buscando trabajo, como si simplemente queremos mejorar nuestra marca personal, debemos cuidar tres aspectos: la fotografía, el titular y las dos primeras líneas de nuestro extracto o descripción personal (son las visibles).

El titular puede servir para describir nuestro puesto de trabajo actual o bien aquellos aspectos claves por los que queremos que nos encuentren. Como ocurre con el posicionamiento de Google, debemos elegir con cuidado estas palabras clave. No es lo mismo poner “Ingeniero” que “Ingeniero Industrial de Procesos”.

Extracto personal

En cuanto al extracto o descripción personal de nuestro perfil, podemos optar por las siguientes estrategias:

– Describir nuestra trayectoria profesional y las motivaciones que nos han llevado a alcanzar nuestra posición actual. Un ejemplo parecido al extracto podría ser la carta de presentación que suele ir adjunto al curriculum vitae.

– Incluir un resumen en formato narración de nuestro curriculum destacando los principales hitos logrados.

– En caso de que nuestro objetivo no sea encontrar trabajo, sino mejorar nuestra marca personal o incluso encontrar clientes, podemos detallar los beneficios de nuestro propio proyecto empresarial, éxitos y datos de contacto.

 

Foto de perfil:

He aquí un elemento clave de nuestro perfil personal y uno de los que más debemos cuidar ya que es lo primero a donde se dirige nuestra vista. Algunas claves para esta fotografía son las siguientes:

-Mostrarnos siempre sonrientes.

-Un fondo blanco o difuminado en un entorno profesional. Si eres administrativo, puedes aparecer en una oficina; si formas parte de la rama sanitaria, puedes situarte en un hospital…

Igualmente, importante es la foto de portada o de fondo de nuestro perfil, para la cual podemos ser más laxos y mostrar algún detalle de nuestros hobbies o intereses personales. Otra opción es mostrar una imagen corporativa de nuestra empresa actual, lo cual refleja un firme compromiso con la compañía.

 

Preparar el perfil para los reclutadores de talento

Lo primero que debemos hacer es repasar los puntos anteriores y asegurarnos de que nuestro perfil está totalmente optimizado y ha alcanzado el nivel estelar, lo cual mejorará nuestro posicionamiento.

En segundo lugar, si tenemos localizado un reclutador especialista en nuestro ámbito en concreto, echaremos un vistazo a su perfil y ojearemos algunos de sus últimos artículos publicados. Comentaremos alguno de estos artículos y los recomendaremos.

Seguidamente, podemos proceder a enviarle una invitación siempre personalizada para generar interés en nuestra persona.

 

Estar al tanto de las últimas novedades de LinkedIn

En este momento, estas son las últimas novedades que ofrece la red social.

– El auge del formato video. La propia plataforma fomenta el hecho de compartir información de interés a través del video y por ello es interesante compartir contenido en este formato o incluso añadir un vídeo a nuestro perfil.

– Podemos señalar en nuestro perfil público que estamos abiertos a cambiar de trabajo. Pero cuidado, no os alarmeis, esta información sólo será visible para los cazatalentos.

– Aún en periodo de prueba, las etiquetas o hashtags (similares a las de Facebook o Instagram) son una de las novedades en las que está trabajando la red social. Esto supondría un filtro más exhaustivo a la hora de mostrar interés en un tema determinado.

Muro de publicaciones inteligente y selectivo. Linkedin nos sugiere publicaciones de personas que no están en nuestra red de contactos si cree que la temática de estas publicaciones es de interés para nosotros.

 

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