La acción de motivar se define como: el hecho de proporcionar una razón para que cierta cosa ocurra o para que alguien actúe de una manera determinada. Una persona motivada se siente con fuerzas para emprender cualquier reto y colaborar hacia un objetivo común.

No obstante, las causas que pueden impulsar este refuerzo pueden ser de distinta índole. Aspectos como la satisfacción personal, la necesidad de un trabajo bien hecho y lógicamente un refuerzo positivo como un aumento de salario, suelen ser las principales razones que estimulan a un trabajador para que acuda cada día a su puesto de trabajo con la máxima energía posible.

En este contexto, existen multitud de teorías que subrayan la importancia de la motivación en el entorno laboral. Igualmente, en las últimas décadas, se ha tratado de precisar qué factores impulsan a mujeres y hombres a levantarse cada día con el objetivo de llevar a cabo una determinada labor. Y sobre todo, esforzarse por mejorar este cometido.

 

¿Por qué motivar a los trabajadores?

Bajo esta premisa, en la que la motivación se concibe como el principal motor qué impulsa a las personas a trabajar y dar lo mejor de sí mismos, parece lógico que las empresas centren sus esfuerzos para estimular a sus empleados.

Además de este beneficio, obviamente ventajoso para cualquier organización, existen otras utilidades por las que resulta favorable motivar a los trabajadores. A continuación describimos los resultados más comunes:

  • Una mejor imagen de la empresa de cara al exterior, como reflejo del positivismo de sus trabajadores.
  • Incremento de la retención y captación de talento.
  • Un aumento de la productividad de los trabajadores.
  • Un mayor compromiso por parte de los empleados.
  • Mayor competitividad de la empresa.

 

Cómo motivar a los trabajadores

Para poder diseñar una estrategia que motive correctamente a tus trabajadores, ya sea centrada en un plan de incentivos, o bien cuyo foco principal sea el del refuerzo mediante el feedback positivo, es primordial conocer en profundidad a cada uno de tus empleados. ¿Qué quiere decir esto? Debes conocer las necesidades de tu equipo, sus principales metas y deseos en el entorno laboral y también su situación particular en el plano personal. De esta manera, podrás acertar a la hora de plantear tu estrategia, conforme a cada miembro del equipo y sus particularidades.

No obstante, independientemente de estas particularidades, existen una serie de estrategias o acciones que favorecen por igual a todos los trabajadores y pueden impulsar la motivación en tu empresa:

  • Plan de acogida ejemplar. Acoger a los nuevos empleados e integrarlos en el equipo es una de las estrategias más eficaces a la hora de motivar a los empleados. Desde el primer minuto, deben sentirse parte del equipo y ser recibidos con una cálida bienvenida. Comparte con ellos los objetivos y planes a corto y largo plazo de la empresa y presenta a cada empleado detallando sus funciones. De esta manera, asumirán estos retos como propios y sabrán a quien acudir en caso de necesidad.

 

  • Feedback positivo individual y colectivo. Una de las acciones más efectivas a la hora de motivar a tu equipo de trabajo es, con diferencia, las felicitaciones o reconocimientos por un trabajo bien hecho. Este tipo de comentarios deben hacerse tanto en privado como en público como agradecimiento al esfuerzo realizado para que todos los empleados sean conscientes de los logros individuales.

 

  • Adecuar las competencias de cada trabajador al mejor puesto de trabajo. Para acomodar a cada empleado con su rol determinado, es necesario definir con precisión cada puesto de trabajo, con sus funciones concretas. De esta manera, se podrán encajar las habilidades y competencias de cada empleado con cargos en concreto. Es importante definir bien esta estrategia porque influye en gran medida en la comodidad de cada trabajador con su puesto de trabajo.

 

  • Delegar en tus trabajadores. Una manera inequívoca de demostrar confianza en tus empleados es la de delegar algunas de tus responsabilidades en ellos. De esta manera, demuestras un alto grado de seguridad en su capacidad de trabajo. Un beneficio directo de esta estrategia es que automáticamente, te permitirá dedicar tu tiempo a otras tareas. E igualmente, aumentara su autoestima en gran medida.

 

  • Mejorar las condiciones de trabajo. Un horario más flexible, un aumento de salario, la concesión de horas o días libres, son los incentivos “materiales” más comunes a la hora de reforzar la motivación del empleado y muchas veces, los más eficaces. No obstante, no debes centrar tu estrategia en este tipo de acciones ya que solo son efectivas a corto plazo.

 

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