Todos tenemos presentes el importante papel que juega la figura del cliente en nuestra empresa. Tanto en el momento presente, como en el futuro, el consumidor de nuestro producto es una de las claves fundamentales del éxito siempre y cuando consigamos:

-Por un lado, fidelizarlo y que se convierta en comprador recurrente.
-Por otro, que se convierta en prescriptor de nuestra marca.

Para lograr ambas situaciones, aspectos como la atención al cliente y ofrecer un servicio impecable al consumidor son imprescindibles. Para ello será necesario conocer lo mejor posible a nuestro target y saber cómo actuar con cada uno de ellos.

 

Los 6 tipos de cliente más habituales

El cliente y su psicología son el pilar de todos los éxitos comerciales. A continuación, enumeramos los seis modelos que deberías conocer si quieres progresar en tu empresa y crear mejores productos y servicios:

  • Desconfiados
  • Sobreinformados
  • Indecisos
  • Exigentes
  • Embajadores
  • Rutinarios

 

CLIENTE DESCONFIADO

En general, son personas muy escépticas y con tendencia a desconfiar de todo y de todos, por lo que a menudo ponen en entredicho los argumentos del vendedor. Esto provoca que deseen comprobar las cosas por sí mismas y prefieran ver los artículos de primera mano.

¿Cómo debemos tratar a un cliente desconfiado?

Nuestra recomendación a la hora de trabajar con este tipo de cliente es actuar con paciencia y perseverancia. Lo más aconsejable es ofrecer toda la información que esté en nuestra mano, mostrando una imagen de marca lo más transparente posible. Los testimonios de clientes satisfechos también pueden resultar bastante acertados, así como dejarle probar el producto, dos acciones que ayudarán a cerrar la venta con éxito.

 

CLIENTE SOBREINFORMADO

Este tipo de cliente surge como consecuencia del momento actual en el que consumidor puede llegar recibir una cantidad ilimitada de información sobre un determinado producto o servicio. Este perfil de usuario creerá que lo sabe todo sobre el tema en cuestión y tratará de llevárselo todo a su terreno, donde se sienten más confiado. Igualmente, tienden a infravalorar al comercial.

¿Cómo debemos tratar a un cliente sobreinformado?

Lo primero, es tener mucha paciencia. Es aconsejable darles la razón al principio en temas menores sobre los que el cliente demuestra haberse informado y que no afecte al cierre de la venta. De esta manera, se sentirán más confiados y se mostrarán más abiertos con el comercial.

 

CLIENTE INDECISO

A estos clientes les cuesta trabajo tomar decisiones y sopesan con cuidado todos los pros y contras a la hora de adquirir un producto. La seguridad es más importante que la rapidez por lo que necesitan tiempo. Normalmente contrastan precios y ventajas en distintos establecimientos y quieren que el vendedor resuelva sus dudas con interés.

¿Cómo debemos tratar a un cliente indeciso?

Lo más recomendable es hablarles con seguridad y firmeza, y finalmente ayudarles a tomar la decisión con paciencia. Algo que suele funcionar consiste en ofrecerles ejemplos de personas con dudas y que después se decidieron con acierto.

 

CLIENTE EXIGENTE

Este tipo de cliente es frecuente en casi cualquier tipo de ámbito. No tienen por qué suponer un inconveniente, simplemente demandan ciertas condiciones o características lógicas cuando compras un producto o servicio. En muchas ocasiones, los clientes más transigentes suelen pasarlo por alto por pereza o por falta de tiempo.

¿Cómo debemos tratar a un cliente exigente?

En caso de que pidan algo imposible o que no está dentro del contrato de compra del producto o servicio, deberemos hacérselo entender de la manera más educada posible.

 

CLIENTE EMBAJADOR

Este tipo de cliente es sin duda el más interesante y beneficioso para tu empresa. Un cliente embajador es aquel que ha comprado tu producto y servicio y está tan satisfecho con la compra que realiza una difusión positiva de su experiencia con la marca. Depende del tipo de cliente y de lo influyente que sea para tu target, esto puede suponer un aumento en las ventas exponencial.

¿Cómo debemos tratar a un cliente embajador?

Lógicamente, el cliente prescriptor de tu marca debe tener un trato prioritario respecto al resto de tus usuarios. Por supuesto, esto no quiere decir que al resto les trates peor, sino que esta labor de embajador puede ser recompensada con acciones como: descuentos, regalos… etc. Se trata, en definitiva, de fidelizar al cliente para conseguir que continúe su labor de embajador de marca.

 

CLIENTE RUTINARIO

Este tipo de personas son más conservadoras y se muestran reacias ante los cambios o novedades. A la hora de adquirir productos buscan mantener siempre los mismos o se interesan solo por aquellos que ya son conocidos o aprobados por los demás.

¿Cómo debemos tratar a un cliente rutinario?

Si tu target responde a este tipo de cliente lo más adecuado para llegar a ellos es presentarles los nuevos productos como la mejora de un producto clásico y procurando no mostrárselos de forma que parezca algo totalmente novedoso.

 

Estos tipos de clientes según sus características suelen ser los más frecuentes entre los que puedes encontrarte en tu día a día. Sin embargo, puede ocurrir que te encuentres con algún perfil de usuario que, por su personalidad, se aleje de esta tipología.

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